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domingo, 21 de abril de 2019

Nuevo #JuntosxelCáncer en @escpacientes: CÁNCER DE COLON por Juan Toral @juatorsan; PREVENCIÓN PRIMARIA del CÁNCERDE PIEL por María Ramírez @lovenursingmery y ¿QUÉ ES EL CÁNCER DE PRÓSTATA? por José Carlos Navarro @joseca26

Nuevo #JuntosxelCáncer, la inicativa de #JuntosxtuSalud y de @IshooBudhrani en @escpacientes con 3 artículos: CÁNCER DE COLON por Juan Toral @juatorsan; PREVENCIÓN del CÁNCER DE PIEL por María Ramírez @lovenursingmery y ¿QUÉ ES EL CÁNCER DE PRÓSTATA? por José Carlos Navarro @joseca26






1. CÁNCER DE COLON

¿CUÁNDO HAY QUE REALIZARSE LAS PRUEBAS DE CRIBADO Y CON QUÉ FRECUENCIA?
Lo primero que hay que aclarar es que no hay que entrar en pánico y pedir todo el mundo y constantemente la realización de este tipo de pruebas, ya que están indicadas para ciertos casos y a ciertas edades. No tiene sentido si una persona no tiene síntomas ni pertenece a ningún grupo de riesgo estar realizándoselas.

En la actualidad, las recomendaciones para realizar estas pruebas de cribado serían:

1) En personas sin antecedentes personales ni familiares de cáncer o pólipos de colon, cuando se cumple 50 años. El cribado en estos casos consiste en un test de sangre oculta en heces anual o bienal, o sigmoidoscopia cada 5 años o colonoscopia cada 10.

2) En personas menores de 50 años con antecedentes familiares de pólipos o de cáncer colorrectal, las indicaciones cambian según cada caso:
a. Si tiene dos o más familiares de primer grado (padre, hermano y/o hijo) con pólipos o cáncer, o si solo tiene un familiar de primer grado pero con un caso de cáncer con menos de 60 años, estaría indicado una colonoscopia cada 5 años a partir de cumplir 40 años.
b. Si tiene dos o más familiares de segundo grado (abuelos, tíos, sobrinos) con pólipos o cáncer, o uno de primer grado con cáncer que desarrolló después de los 60 años, se hará sangre oculta en heces anual o bienal, o sigmoidoscopia cada 5 años o colonoscopia cada 10, pero a partir de los 40 años.
c. Si solo hay un familiar de segundo grado o tercer grado (bisabuelos y primos) con cáncer o pólipos, se hará sangre oculta en heces anual o bienal, o sigmoidoscopia cada 5 años o colonoscopia cada 10, a partir de los 50 años.
Sin antecedentes ni síntomas, el cribado no está indicado en personas menores de 50 años.

Para seguir leyendo:  https://juntosxtusalud.com/cancer-de-colon

2. PREVENCIÓN PRIMARIA DEL CÁNCER DE PIEL
 
La piel, en latín “pellis” es el órgano más grande de los seres humanos. Se compone de una capa exterior, epidermis y de otra interior, dermis. La piel permite proteger al organismo de agresiones externas, ayuda a conservar la integridad de sus estructuras y funciona como un medio comunicativo con el exterior.

Como cualquier estructura que conforma el cuerpo humano, la piel puede enfermar, desarrollando enfermedades tales como el acné, psoriasis, dermatitis atópica y cáncer de piel, que es el tema que nos atañe.

Es fundamental reseñar que el cáncer de piel es el más frecuente de todos a nivel mundial, ya que el 50% de la población habrá padecido de al menos una lesión precancerosa de la piel al llegar a los 50 años de edad.

Como ya se sabe, en la mayoría de los cánceres, la prevención primaria es fundamental, pero quizás en este tipo de cáncer es vital ya que se ha demostrado en varios estudios que una correcta fotoprotección hasta los 18 años de edad reduce en un 85% el riesgo de padecer cáncer de piel, ya que el 80% de la radiación acumulada, se produce hasta esta edad.

Para seguir leyendo: https://juntosxtusalud.com/prevencion-primaria-en-el-cancer-de-piel

3. ¿QUÉ ES EL CÁNCER DE PRÓSTATA?

El cáncer de próstata es una patología neoplásica que se origina en la glándula prostática. Esta glándula tiene unos 25 cc aproximadamente, así como una morfología comparable a una castaña. Se encuentra en relación por su cara anterior con la sínfisis del pubis, en su cara posterior con el recto y en sus caras laterales con tejido fibromuscular liso y parte lateral del plexo prostático. Anatómicamente podemos dividirla en cuatro zonas: periférica (donde se originan el 80% de los tumores), central (5%), transicional (15%) y estroma fibromuscular anterior.

Datos sobre el cáncer de próstata.
A nivel mundial el cáncer de próstata es la tercera neoplasia más frecuente del varón, por detrás del cáncer de pulmón y colorrectal según datos recogidos en el proyecto Globocan en 2018, con con un 7.1% de nuevos cánceres diagnosticados.

En España, durante el año 2018, se han diagnosticado un total de 31728 nuevos casos, situando al cáncer de próstata como la neoplasia más frecuente del varón en nuestro país. En términos de mortalidad, se han reportado un total de 5793 muertes, situándola en cuarto lugar, por debajo de los cánceres de pulmón, colon y páncreas.

Para seguir leyendo: https://juntosxtusalud.com/cancerprostata



domingo, 2 de noviembre de 2014

“Protege tu cerebro, salva tu vida”.por Dolores Jiménez, directora del Plan de #Ictus de Andalucía





La doctora Mª Dolores Jiménez, Directora del Plan Andaluz de Ictus y Directora de la Unidad Clínica Intercentros de Neurociencias del Hospital Universitario Virgen del Rocío y Virgen Macarena ha participado con nuestra escuela de pacientes en un videochat donde explicó muy claramente la importancia del ictus y la necesidad de trabajar en prevención. En esa línea, desde la escuela de pacientes se está trabajando para crear una aula de ictus que permitirá trabajar entre pacientes y familiares para conseguir una mejor calidad de vida. Ahora está con nosotros, en este blog aldrededor del día mundial del ictus y en esa línea de trabajo que fructificará en esa nueva aula en los próximos meses.

Una de las prioridades fundamentales a la hora de enfrentarnos a la carga que supone el ictus para la sociedad es la de identificar las posibles causas de éste, o factores etiológicos y de riesgo, para poder actuar sobre ellos y prevenir su aparición. 

A pesar de los avances logrados en las últimas décadas, el ictus continúa siendo el problema neurológico grave más frecuente del mundo. En concreto en las mujeres es la primera causa de muerte, seguida por la cardiopatía isquémica y el cáncer de mama, y en los hombres cnstituye la segunda causa de mortalidad. El ictus es, además, la 1ª causa de invalidez permanente del adulto y la segunda causa de demencia global, lo que la convierte en una enfermedad con un alto coste socio-sanitario. 

 

Hoy existen tratamientos revolucionarios en fase aguda de los pacientes con ictus. Por ello, el objetivo es la identificación inmediata del proceso y la atención urgente de los enfermos con ictus. Las evidencias y las guías clínicas nos demuestran que la accesibilidad de los pacientes debe facilitarse ya que existen tratamientos que son enormemente útiles, pero tan solo aplicados en las primeras horas. Los servicios extrahospitalarios, las urgencias y las unidades de ictus convergen para la activación y aplicación del “Código Ictus” en los pacientes que pueden verse beneficiados por las distintas terapias.

Por otra parte, los estudios epidemiológicos demuestran que el ictus, tanto isquémico como hemorrágico, comparten factores de riesgo con las otras manifestaciones clínicas de aterosclerosis (cardiopatía isquémica, isquemia periférica, etc.). 

La edad y la hipertensión arterial son los principales factores de riesgo asociados al ictus, pero hay otros fundamentales como la diabetes mellitus, hipercolesterolemia, tabaquismo, obesidad, sedentarismo y tantos otros que deberían ser identificados y tratados. Todo ello hace pensar que, aunque el cuidado de los factores de riesgo es ya importante en la población general, queda aún más demostrado que el control de los mismos es esencial en un paciente que ha sufrido un ictus. Considerando que las medidas de prevención  son infrautilizadas, tendremos que recordar la importancia de utilizar de forma juiciosa y responsable todas aquellas que son necesarias, eficaces y seguras. 

Todas las estrategias serían infructuosas si el paciente no conoce el ictus, la identificación del mismo y los factores de riesgo relacionados. Es por ello que nuestras energías se vuelcan a lograr la mayor difusión posible porque “pequeñas actuaciones” por parte de médicos y, especialmente, de enfermos protegen cerebros y salvan vidas.