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martes, 1 de abril de 2014

El programa paciente experto Cataluña mejora la calidad de vida de los pacientes #6cronico #1activos



Hoy entra en nuestro blog entra el Programa Paciente Experto Catalunya con Josep
Miñano, Paciente Experto en Insuficiencia Cardiaca en Igualada que participó como ponenete en la 1ª Conferencia de Pacientes Activos celebrada en Sevilla




MARCO CONCEPTUAL DEL PROGRAMA PACIENTE EXPERTOO CATALUNYA

Como dice Asumpció González Mestre, C ap del Programa Pacient Expert Catalunya®, del Pla interdepartamental d’atenció i interacció social i sanitària de la Generalitat de Catalunya, nos hallamos en un contexto social donde los ciudadanos/pacientes cada día tienen un mayor acceso a la información y una mayor capacidad de decidir por ellos mismos. Esta realidad está cambiando la relación entre los profesionales sanitarios y los pacientes. 

El rol del paciente ha dejado de ser pasivo para pasar a participar de forma activa en la toma de decisiones sobre su salud y/o su enfermedad favoreciendo de esta manera la autorresponsabilidad y el fomento del autocuidado.
 

Es en este contexto de autocuidado del paciente es donde se sitúa el Programa Paciente Experto Catalunya® que forma parte de Programa de Prevenció i Atenció a la Cronicitat siendo uno de los 32 proyectos identificados como estratégicos por el Pla de Salut de Catalunya 2011-2015 del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya.
 
El programa tiene como finalidad mejorar la comprensión de la enfermedad crónica por parte de los pacientes, mediante la transferencia e intercambio de conocimientos del paciente experto con el resto de pacientes, promoviendo cambios de hábitos que mejoran la calidad de vida y la convivencia con la enfermedad como una parte más del proceso asistencial. 



Se trata de una iniciativa multifactorial y multidisciplinaria, basada en la colaboración y en el trabajo de equipo. Propone una estrategia proactiva fomentando la confianza y la motivación de los pacientes.



LA PERSPECTIVA DEL PACIENTE
 
Participar en el Programa Pacient Expert Catalunya® ha sido una experiencia realmente positiva, la valoraría con un notable alto.

Me ha permitido mejorar mis conocimientos y autocuidados frente la enfermedad, el tratamiento, hábitos saludables,… Todo ello gracias al proceso de aprendizaje entre iguales, mediante el intercambio de conocimientos y experiencias.

Destacaría que ha mejorado mi calidad de vida y la de todos los participantes del grupo. No menos importante es que durante este proceso me lo he pasado bien.







 

domingo, 23 de marzo de 2014

Quiero ser un paciente informado y activo. ¿Por dónde empiezo? por Sergi Blancafort #6cronicos #1activos



Sergi Blancafort, que realizará un taller en la Primera Conferencia Nacional de Pacientes Activos, es nuestro 16 invitado en este blog dedicado en estos días a la Conferencia. Sergi trabaja en la Fundación Josep Laporte, es una muy persona involucrada en la formación de pacientes en la Universidad de Pacientes y también como participante en el Comité de Gestión de la Red de escuelas de Salud para ciudadanos.


Está ampliamente aceptado que durante los últimos años se ha producido un cambio en los roles que desempeñan pacientes y profesionales sanitarios. Según este cambio, el modelo tradicional de relación profesional-paciente, basado en el paternalismo, estaría siendo sustituido por un modelo de relación de tipo deliberativo, en el que un paciente más activo e informado quiere participar en la toma de decisiones que afectan a su salud. Sin embargo, ¿son los pacientes más activos y están más informados que antes? ¿más informados quiere decir mejor informados? Y finalmente, ¿mejor informados quiere decir que realizan también un mejor autocuidado de su enfermedad?



Probablemente, la situación que afronta actualmente el sistema sanitario (cambio social, envejecimiento de la población, aumento de la prevalencia de las enfermedades crónicas y limitación de recursos económicos) ha contribuido de manera significativa a este cambio en la visión de los roles que tienen profesionales y pacientes. Los términos “corresponsabilidad y autocuidado” están cada vez más presentes en el discurso institucional y político del ámbito sanitario. Sin embargo, convivir con una enfermedad crónica es terriblemente complejo. Los pacientes pasan la mayor parte del tiempo de sus vidas fuera del ámbito de las consultas médicas y sin contacto con los profesionales sanitarios. Y estos mismos pacientes deben tomar decisiones de forma continua que tienen que ver con la manera en cómo gestionan su salud, y cómo siguen los consejos y las prescripciones de los profesionales. Y en ocasiones, estas decisiones no se toman pensando en “lo que será mejor para mi salud”. Entre otras cosas, porque muchos pacientes no suelen percibir de manera inmediata las consecuencias de una enfermedad crónica, o de seguir unos estilos de vida poco saludables.



En este continuum de decisiones cotidianas entran en juego dos conceptos fundamentales: la alfabetización cívica –que Albert Jovell definió como “la capacidad de los ciudadanos para realizar un uso justificado y adecuado de los servicios públicos”- y la alfabetización sanitaria. Rima Rudd, profesora de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard y una de las máximas autoridades mundiales en el ámbito de la alfabetización en salud, se refiere a este término como las dos caras de una misma moneda. En una cara, las competencias y habilidades que debería tener un paciente a la hora de gestionar un problema de salud, y que están relacionadas con la lectura, la aritmética, la escritura, y la comprensión y expresión oral: ¿Puedo leer fácilmente? ¿Puedo entender conceptos matemáticos? ¿Puedo encontrar palabras para expresar cómo me encuentro? ¿Puedo oír y entender bien lo que me explica otra persona? En la otra cara de la moneda están las demandas del sistema sanitario: ¿Son complejos los materiales y herramientas que debo utilizar? ¿Y el lenguaje y los términos que se utilizan? Quizás lo que nos tenemos que preguntar es –sin olvidar la corresponsabilidad individual y cívica que tiene el propio paciente- cómo los profesionales y las instituciones sanitarias están contribuyendo a facilitar la participación de los pacientes en la toma de decisiones que afectan a su salud.

Finalmente, el hecho de tener pacientes “empoderados” –capaces de cuidar de sí mismos y de tomar decisiones entre las distintas opciones identificadas por los profesionales sanitarios-, requiere no sólo que estén informados y sean activos, sino también que estén motivados. Un buen autocuidado requiere por parte del paciente seguir una alimentación saludable, mantener una buena comunicación con los profesionales y con su entorno social y familiar, descansar de forma suficiente y adecuada, realizar actividad física, manejar síntomas físicos y emocionales, seguir la medicación correctamente y resolver problemas cotidianos. 



Sin embargo, uno de los aspectos con los que un paciente tiene más dificultades es precisamente cómo identificar y priorizar objetivos de salud. Es decir, ¿por dónde empezar? Hace un par de años un artículo de la prestigiosa revista “New England Journal of Medicine” se preguntaba acerca de la eficacia de los objetivos de salud centrados en la enfermedad, y enfatizaba que si queremos ir hacia un modelo de atención centrada en el paciente, debe ser el propio paciente el que se proponga, a través de planes de acción a corto plazo y con la ayuda del profesional, aquellos objetivos de salud que para él son prioritarios y más importantes. En definitiva, y como bien señala la Dra. Kate Lorig, creadora del modelo Stanford de autocuidado, “el paciente no es el problema. El problema son las enfermedades. El paciente puede ser parte de la solución”.

martes, 18 de marzo de 2014

LA DECISIÓN COMPARTIDA con el PACIENTE en #6cronicos #1activos por Pilar Vicente


Pilar Vicente García es socia Fundadora de la Asociación Española de Alérgicos al Látex, formadora de la Red Ciudadana de Formadores de Pacientes y Miembro del Comité Técnico de la Red de escuelas de Salud. Pilar, a partir de su trabajo en su asociación, pasó a tener una doble militancia con los pacientes al ser formadoa pacientes en seguridad del paciente, que le llevó a muchas comunidades autónomas a trabajar con los pacientes desde la perspectiva de entrepacientes. Aquí tenemos sus palabras que podremos ver en las actividades conjuntas de pacientes y profesionales del VI Congreso Nacional de atención sanitaria al paciente crónico y de la 1ªConferencia Nacional de Pacientes Activos: : 

Cuando a uno de nosotros, paciente crónico, nos llega la noticia en este caso el diagnóstico, hay muchas recomendaciones alrededor. Unas que son de “no hacer”, “no tomar”, “disminuir”…y otras que son “tiene que tomar”, “tiene que hacer”, “hay que hacerle”…


El paciente en esos momentos lo único que piensa es en cómo va a tener que cambiar su vida, alimentación, horarios, ejercicio, medicamentos, pruebas, un sinfín de situaciones habituales en su vida que además van a implicar a su entorno más cercano.

También comienzan las dudas, ¿cómo voy a poder hacer todo esto que me han dicho?, me han quedado muchas dudas y además ¿va a servir de algo todo esto?. ¿Me voy a curar? y si no me voy a curar ¿voy a mejorar?, ¿cuánto tiempo tengo que estar así?...

Son muchas interrogantes cuando aún no se tiene claro porque aún no se ha asumido que el diagnóstico recibido es de una enfermedad crónica, que por tanto no tiene cura, pero que en general si se puede conseguir vivir con ella de la mejor forma posible y el tiempo mayor posible, pero para lograrlo el paciente necesita una serie de herramientas que le faciliten este objetivo.
Hay otras ocasiones que el diagnóstico le tiene que asumir otra persona que adquiere un valor incalculable, el cuidador/a. La figura la del cuidador, en ocasiones, muchas a mi entender, pasa como de puntillas, casi no se le percibe pero es el que recibe toda la carga y responsabilidad. Parece que fuera un ser que no se cansa, que no se tiene que cuidar y ahí está uno de lo grandes errores, ya que para cuidar bien, el cuidador debe estar bien cuidado, alimentado, tener sus espacios de ocio, en definitiva un conjunto de derechos que conviene recordar, ya que muy a menudo se ignoran.
El modo de adquirir estas herramientas pueden ser a través de los programas de pacientes expertos y escuelas de pacientes existentes en diferentes autonomías.


Pero sin duda adquirir formación con pacientes de diferentes patologías enriquece mucho. Es el caso de la Red Ciudadana de Formadores de Pacientes en Seguridad del Paciente. Cada uno de nosotros éramos ya pacientes expertos en nuestra propia enfermedad, cáncer, osteoporosis, espina bífida, alergia al látex, hepatitis C, esclerosos múltiple, etc. ya que todos pertenecíamos a algún movimiento asociativo, pero cada una de estas enfermedades tenían cara, nombre y apellidos, edad, profesión, sexo, situación familiar y trabajar con ellos, intercambiar experiencias de otras patologías, tener objetivos comunes a pesar de las diferencias hicieron posible dos documentos muy importantes, “la Declaración de los Pacientes” y “la Higiene de manos como acto necesario”.


Aprendimos a hacer bien muchas cosas que creíamos saber cómo hacerlas, higiene, alimentación, uso seguro de los medicamentos, como prevenir caídas, como prevenir infecciones, cómo prevenir úlceras… y algo muy valioso, cómo comunicar, cómo transmitir nuestras necesidades y nuestros conocimientos para que otros pacientes con estas  herramientas, tuvieran seguridad para hablar con los profesionales y no salir de ninguna consulta con dudas, ya que en la actualidad, pero cada vez menos, aún quedan algunos profesionales con dificultad para comunicarse con los pacientes, con un lenguaje técnico que el paciente no entiende y con una actitud partenalista que transmite al paciente la idea de que él, el paciente no tiene que entender nada, sólo hacer lo que se le dice sin opinar.

Podemos ver en este vídeo algunas de sus palabras:

Nosotros pacientes activos y formados notamos los beneficios de de serlo, pero este beneficio también lo notan los profesionales que nos cuidan y nos atienden ya que hacemos un mejor cumplimiento en nuestros tratamientos, disminuimos los posibles efectos adversos y mejoramos nuestra calidad de vida y la de nuestro entorno porque disminuye nuestra ansiedad y por esto, es por lo que nos esforzamos en que la comunicación con los profesionales sea más fluida. Una experiencia inolvidable fue transmitir todo esto a otros pacientes con enfermedades nuevas, pacientes amputados por efectos adversos, cuidadores…

En la actualidad, los pacientes también estamos en el Comité Técnico de la Red de Escuelas de Salud como evaluadores de usabilidad de los materiales de la red por los pacientes. 

¿Queda mucho por hacer? claro que sí. ¿Se ha avanzado en los últimos años? por supuesto, pero hay que seguir trabajando, pacientes y profesionales ante un objetivo común, el nuestro el de los pacientes “que no nos hagan daño”, el de ellos, los profesionales “no hacer daño”


viernes, 7 de marzo de 2014

#6cronicos en Sevilla abre la puerta a #1activos: 1ª Conferencia Nacional de Pacientes Activos

Los días 27, 28 y 29 de marzo se realiza en Sevilla el VI Congreso Nacional de Atención Sanitaria al paciente Crónico, y en élla, el 28 de marzo, la I Conferencia Nacional de Pacientes Activos.


Y así, el año pasado en Barcelona, el Congreso Nacional de Atención Sanitaria al Paciente Crónico y las sociedades que la impulsan quisieron hacerse eco del papel cada vez más ctivo de los pacientes y sumarse a este movimiento en alza, creando este espacio de encuentro, de reflexión, de avance, de compartir, de contrastar entre pacientes y entre pacientes y profesionales, como va a ser esta I Conferencia Nacional de Pacientes Activos.


Esta primera conferencia nacional nace en el entorno de la aparición, en los últimos 5 años, de iniciativas como la Escuela de Pacientes de la Junta de Andalucía, junto a la Universidad de Pacientes y el Programa Paciente Experto Catalunya, el Programa Paciente Activo en Euskadi, el Forum Clinic, la Escuela gallega de salud para la ciudadanía, o recientemente la Red de Escuelas de Salud del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, están consiguiendo que España tenga en este espacio de atención a personas con enfermedades crónicas un papel innovador y de futuro.




Y es que mucho hablamos de que los pacientes sean el centro del sistema, pero muchas veces la realidad nos muestra una distancia con el propósito. Incidir en la necesidad de que los pacientes sean los protagonistas y actores y actrices principales de nuestro sistema sanitario, a partir de la autoresponsabilidad y el autocuidado, es fundamental para avanzar en la mejora de la calida de vida de los mismos. 


 
Y es que ser un paciente activo tiene muchos beneficios personales y sociales: ayuda al incremento de la autoestima, a tener una buena relación con sus profesionales sanitarios, a la incorporación de hábitos de vida saludables, a un mejor control de la enfermedad, a una disminución del número de visitas a Urgencias o a consultas externas, a una disminución de las complicaciones y del número de ingresos, a una mejora del cumplimiento terapéutico, a una reducción del número de depresiones o una disminución del número de bajas laborales, y  por tanto, a favorecer la sostenibilidad de nuestro sistema sanitario.



Y en esa toma de decisiones compartida entre pacientes y profesionales, la formación y la información son dos elementos básicos y juntos pueden convertirles en pacientes activos. Defender la formación de los pacientes como un derecho básico que permite la participación y que fomenta la autonomía y el autocontrol es un paso importante. Además, disponer siempre de la información necesaria, para poder participar activamente en las decisiones que les afectan a su vida y a su salud (información completa, clara, entendible y legible) es un aspecto clave. 



Trabajar con las asociaciones de pacientes, puede ayudar a facilitar espacios de encuentro donde pacientes se ayuden entre pacientes. Y siempre en colaboración con los profesionales sanitarios.

Toda esta actividad formativa e informativa tiene que tener un complemento para que cuando los pacientes busquen información en Internet o en las redes sociales sobre su enfermedad, ésta sea útil, fiable y de calidad. El hecho de que los profesionales sanitarios receten direcciones de Internet donde los pacientes encuentren los consejos adecuados, basados en la evidencia científica y en un lenguaje comprensible, sería el complemento ideal.

Os esperamos en Sevilla