jueves, 14 de junio de 2012

Nuevas tecnologías, nuevos pacientes ( 1º parte)

 Estos días nos visita en el blog #pacienteApaciente Genís Carrasco (@geniscarrasco): Médico intensivista, Profesor de Comunicación y de Gestión Clínica del I.U. A. Donabedian y editor Revista de Calidad Asistencial. En este post, @geniscarrasco reflexiona sobre las ventajas y las limitaciones de los recursos en Internet y las redes sociales para mejorar la comunicación online paciente-médico y paciente-paciente.

¡Muchas gracias por participar en este espacio!

A un clic de distancia


Laptop sleeve by Martice on EtsyEn los últimos 30 años, la Medicina se ha transformado más que en 25 siglos de tradición hipocrática. El motor de estos vertiginosos cambios han sido la Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) y especialmente Internet y las redes sociales.
Hoy, cualquier persona que posea un ordenador o un smartphone con conexión a Internet tiene a su disposición más información sobre cualquier enfermedad que la que disponía un especialista de hace tan sólo tres décadas.
Ahora, muchos pacientes informados pueden compartir o debatir con sus médicos cuestiones relativas al tratamiento o las técnicas diagnósticas más efectivas.
Cada vez son más los pacientes bien documentados y su presencia en Internet y las redes sociales constituye una gran ayuda para otras personas afectas de su misma enfermedad.
Pacientes diabéticos, oncológicos y con enfermedades infrecuentes, han visto en las redes sociales la posibilidad de divulgar información útil y fiable sobre técnicas y tratamientos nuevos que de otra forma sería casi imposible difundir.
Pero como casi todo en esta vida, Internet y las redes sociales no están exentas de peligros. Gran parte de la  información que circula por Internet es poco fiable e incluso peligrosa. Por esta razón, es necesario ser precavido y  navegar por la red con una carta marina actualizada y un sextante bien calibrado.
En este post, abordaremos algunas reflexiones sobre las ventajas y limitaciones de los recursos de Internet y las redes sociales para mejorar la comunicación online paciente-médico y paciente –paciente.
Espero que los consejos os resulten útiles.

Lo que ofrecen las TICs a los pacientes crónicos
La interacción online de los pacientes crónicos otros pacientes o con profesionales de la salud permite reducir reingresos y visitas a urgencias, además de ahorrar costes, ya que están más informados sobre su enfermedad y se adhieren mejor al tratamiento.
Y eso beneficia tanto a pacientes como a  médicos.
Un estudio publicado recientemente en el Journal of Rehabilitation Research confirmó los buenos resultados en enfermos de cáncer a través de la  formación online sobre su patología y la interacción con el personal sanitario, logrando la mejora en el proceso de toma de decisiones de los pacientes sobre su tratamiento y un menor impacto emocional ante las situaciones de riesgo. En Corea del Sur, un programa interactivo de control de la glucosa por Internet consiguió una reducción media de 8.1 mg% en las cifras de glucemia, según una investigación publicada en el Journal of Korean Academy of Nursing.

La clave es aprender más sobre enfermedades antes de navegar
El 75% de la información sobre salud que existe en internet es errónea o maliciosa[i].
La primera regla es aprender todo lo que puedas de tu enfermedad antes de conectar el ordenador. Dado que ese es precisamente el objetivo de la Escuela de Pacientes, no tengo que convenceros de que os convirtáis en pacientes expertos. Seguro que muchos de vosotros ya lo sois.

No obstante, me gustaría que reflexionaseis sobre si eso es siempre suficiente.
Al menos, mi experiencia como profesor de más de 700 ciudadanos del curso de Medicina para legos, así me indica que, a veces,  hace falta algo más.
Existen situaciones en las que tendréis la necesidad de incrementar vuestros conocimientos especializados con otros complementarios. Imaginad que sois pacientes crónicos de EPOC y os diagnostican una arritmia o una hemorragia digestiva. Os veréis en la necesidad de estudiar estas entidades poco conocidas para vosotros. En ese caso, os vendrá muy bien tener  conocimientos generales para entender las enfermedades como cuales son los mecanismos generales del enfermar, como se interrelacionan o como os afectan en vuestra esfera social y familiar. No se trata de “saber” medicina, eso es para los profesionales, sino de “entender” sus fundamentos. Necesitareis un libro de texto. Afortunadamente, en las librería encontraréis buenas monografías que, de forma amena e incluso divertida, os ayudaran a conseguirlo[ii],[iii]. Si precisáis conocimientos más enciclopédicos en Medlineplus[iv], un recurso web  gratuito de la los Biblioteca Nacional de Medicina norteamericana,  los encontraréis.

Esto sólo ha sido la primera parte. La próxima semana, @geniscarrasco abordará las redes sociales como herramienta de información y participación en salud. ¡Os esperamos!


[i] Randale C. Sechrest . The Internet and the Physician-Patient Relationship Clin Orthop Relat Res. 2010 October; 468(10): 2566–2571.
[ii] Carrasco G. El paciente inteligente. Barcelona: Sello editorial, 2012. Sello editorial, 2012. http://www.selloeditorial.com/detalle.php?id=29
[iii] VVAA. El Médico en casa. Oviedo: Editorial Nobel, 2004.
[iv] http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

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