miércoles, 3 de abril de 2013

¿Cómo un paciente puede ayudar a otros pacientes en Internet?


¿Cómo te gustaría que te trataran? Con esta pregunta Fernando Álvarez (@LaTrinchera), entrenador de emprendedores de alto rendimiento, nos invita a reflexionar sobre cómo contamos las cosas o qué información es la que nos aporta beneficios. "Ponernos en los zapatos de la otra persona", quizás ahí resida la clave. Gracias Fernando por querer participar en este espacio. 

Podría decirse aquello de: trata como te gustaría que te trataran. Y también: ofrece la información que te gustaría que te ofrecieran.

Para ello, es imprescindible el ponernos en los zapatos de la otra persona, y desde ahí preguntarnos de lo que podemos contar, ¿qué aporta mayor ayuda?.

También recuerda que cómo contamos las cosas influye totalmente en cómo se perciben, por lo que invito a la reflexión antes de ponerse a escribir, sobre cuál es la forma más eficiente para contarlo, y pensar también cómo puede influir en el estado de ánimo de quién lo lee. Muchas veces no nos paramos a pensar estos dos detalles (qué y cómo contamos las cosas), y al final podría convertirse en un desahogo más que en una ayuda, en mi opinión, el desahogo es necesario, y para ello hay otros medios más volátiles, como los chats, que no suelen dejar registro de las conversaciones y mucho menos son indexados en buscadores como Google, de cara a que cuando una persona va a Internet a buscar información, no se encuentre ésta conversación precisamente, ya que con toda probabilidad estará cargada de subjetividad, emociones negativas, etc. y lejos de aportar a otro enfermo, pueda trasladarle sensaciones e incluso información errónea.

Respecto a la información que muchas veces los pacientes voluntariosamente ofrecen a otros pacientes, invitaría a la cautela y muy especialmente, no ofrecer información no contrastada por un médico, sobre diagnósticos o tratamientos, ya que aunque a ojos del paciente muchas manchas de piel por ejemplo, pueden ser parecidas, a los ojos de un experto, hay tal vez ligeras diferencias, que pueden evidenciar que son casos diferentes, y que por lo tanto han de tratarse de forma diferente. Es muy alarmante cuando alguien busca información en Internet de algo que le sucede y ve comentarios del tipo "esto seguro que es cáncer, porque...", causando emociones negativas, que lejos de ayudar perjudican mucho.

También como pacientes al leer lo que otros escriben, tenemos la responsabilidad de discernir entre qué es información contrastada y que hemos de hacer caso, y cuáles son opiniones. En tal caso leer entre líneas y sacar la información que en verdad nos sea útil, y no dejarnos llevar por el miedo a las cuestiones negativas que podamos leer. Toda situación y enfermedad tendrá lecturas positivas y negativas, cosas que nos aportan y otras que en verdad nos quitan energía. Igual que seleccionamos qué comida queremos ingerir, seleccionemos qué información nos aporta bienestar y cuál es sencillamente ruido.

Un área donde los pacientes pueden ayudar unos a otros, es en el día a día con la enfermedad, muy especialmente enfermedades de larga duración o incluso crónicas, enfermedades degenerativas, etc. como adaptaciones de la vivienda, dietas alternativas que ayudan, etc..

Al final, por más detalles que se puedan dar, todo se resume como decíamos al principio, en una pregunta: ¿cómo te gustaría que te ayudaran a ti?

Un fuerte abrazo,

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